40.000 niños españoles viven más saludablemente gracias a los mayores
Jueves, 27 de Septiembre de 2007 10:46

Se calcula que 21 de los 74 millones de niños en edad escolar de la UE tienen sobrepeso, 5 millones de los cuales son obesos. La cifra crece alarmantemente cada año y España ocupa el tercer puesto en porcentaje de obesidad infantil, un problema que, unido a las enfermedades que acarrea, protagonizará la mayor epidemia del siglo XXI, según los expertos.
Combatir esta
preocupante tendencia es el propósito del proyecto "Tenemos mucho en
común" de la Fundación Pfizer, que, a través del diálogo
intergeneracional entre niños y personas mayores, fomenta la adopción
de hábitos saludables de vida entre los escolares.
Asimismo,
este proyecto, que acaba de iniciar su tercera edición, brinda la
oportunidad a personas de más de 60 años de desempeñar una actividad de
responsabilidad que les ayuda a sentirse apreciados y reconocidos
socialmente.
Esta práctica educativa se ha realizado desde
hace dos años en diferentes escuelas de España, en los cursos de 5º y
6º de primaria. Ya han participado en ella 40.000 alumnos de entre 10 y
11 años, que han recibido la visita en el aula de un voluntario de más
de 60 años -previamente formado- y han aprendido hábitos saludables de
vida a través de dinámicas de grupo y materiales pedagógicos.
"La
sabiduría de las personas mayores es un legado que la sociedad no debe
desaprovechar. Ellos ayudan a los niños y los niños a ellos, en un
intercambio enriquecedor que ha sido muy bien acogido en sus dos años
de vida y nos hace augurar lo mejor para esta nueva edición", afirmó
en rueda de prensa Francisco J. García Pascual, director de la
Fundación Pfizer.
Voluntarios
Los
dinamizadores desempeñan un papel imprescindible en este proyecto. Son
40 voluntarios de más de 60 años que en dos años han realizado un total
de 1.700 visitas a colegios, desarrollando dinámicas de grupo con los
alumnos.
Tras haber sido formados en hábitos saludables, lo
primero que hacen es presentarse a la clase y exponer una serie de
consejos para mejorar la calidad de vida, fundamentalmente centrados en
la importancia de una alimentación equilibrada y la práctica regular de
ejercicio.
A continuación, los alumnos, en equipos de trabajo,
deben indagar sobre la infancia del dinamizador, comparándola con la
suya propia, para finalmente poner en común sus conclusiones y
propósitos. "Nos sentimos más importantes y seguros de nosotros
mismos"; "nos ha subido la autoestima"; "nos obliga a recordar y es
bueno para nuestra memoria". Éstas son algunas de las conclusiones de
las personas que han participado como dinamizadores en anteriores
ediciones de "Tenemos mucho en común".
Según sus promotores,
el proyecto es un ejemplo de la capacidad de estimulación que puede
tener para los mayores una tarea activa y de responsabilidad. De hecho,
el pasado mes de junio fue catalogado como una de las "mejores
prácticas intergeneracionales" en España, según el Programa Intergen
del Imserso (Instituto de Mayores y Servicios Sociales).
Materiales pedagógicos
Además,
para ponerlo en práctica, se facilita al tutor de la clase dos tipos de
materiales pedagógicos que complementan la visita del dinamizador: el
Libro del Profesor y la Carta de la Salud.
El primero se envía a
los colegios en cuanto se registran, para que los educadores vayan
formando a sus alumnos mediante actividades participativas en torno a
tres ejes: la importancia de cuidarse desde pequeños, la de
solidarizarse con los demás y la de comunicarse.
La Carta de
la Salud se reparte entre los niños después de la dinámica para
reforzar lo aprendido, darle continuidad en el aula y fomentar que se
comparta y debata en familia. Así, la carta invita a dibujar lo que
"Tenemos mucho en común" ha significado para cada alumno, a consensuar
entre toda la clase 10 propuestas comunes para llevar una vida más
saludable y a que los padres consientan y firmen los compromisos
adquiridos por sus hijos.
El 93% de los maestros cuyos alumnos
han participado en el proyecto lo considera de bueno a excelente. "Que
una persona mayor y ajena al centro realice este tipo de actividades
les motiva más. Y se notan cambios a la hora del desayuno: algunos
niños que antes no traían desayuno ahora sí lo hacen, por ejemplo, y
otros sustituyen la bollería industrial por bocadillos", dijo Rufina
Bartolomé, maestra del madrileño colegio público CEIP Padre Coloma.
Este
proyecto cuenta con el aval y la colaboración de las consejerías de
Sanidad y Educación de las distintas comunidades autónomas donde se
está desarrollando.
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