La actualidad ha puesto la palabra jubilación en boca de todos. Algunos miran hacia los 67 años —edad propuesta por el Gobierno central— con frustración y haciendo cálculos con los dedos de la mano, mientras que para otros hablar de retiro genera incertidumbre. “Pero lo cierto es que el ser humano está preparado para afrontar la jubilación al igual que la adolescencia, la incorporación laboral, vivir en pareja, etc. Se trata de un proceso prolongado en el tiempo que supone un ajuste psicológico para el individuo. La clave está en adaptarse y saber afrontar los cambios que se originan en esta etapa”, explica Raúl García, psicólogo de Grupo Euskoges. El conocimiento y la preparación previa son fundamentales para anticiparse a los cambios que se van a originar y tomar conciencia de los mismos.